viernes, 16 de junio de 2017

La ÉTICA en la GESTIÓN SANITARIA

La ETICA en el ámbito de gestión sanitaria es otra de las éticas aplicadas, cuya finalidad es la toma de decisiones intentando obtener un equilibrio entre  la eficiencia y la justicia o equidad.  Ambos valores no tiene por qué ser excluyentes entre si, el objetivo es tomar decisiones intentando mantener el equilibrio entre ambos, adquiriendo dichos valores una mayor importancia en el ámbito de la gestión sanitaria. El tomar una decisión buena en términos de eficiencia (económicos) pero que no tenga en cuenta la equidad en el acceso a los servicios sanitarios no tiene sentido, al igual que el tomar una decisión puramente equitativa que no se pueda mantener en términos económicos, tampoco ya que no será posible llevarla acabo.
 Un reflejo de la importancia de mantener el equilibrio entre ambos valores queda reflejado en la definición de la MISIÓN del Servicio Andaluz de Salud: “Su misión es prestar atención sanitaria a las ciudadanas y ciudadanos andaluces, ofreciendo servicios sanitarios públicos de calidad, asegurando la accesibilidad, equidad y satisfacción de los usuarios, buscando la eficiencia y el aprovechamiento óptimo de los recursos.” En la definición de la misión destacamos los términos: satisfacer a la demanda, con calidad, seguridad, equidad y eficiencia.

Para poder afirmar de la existencia de la ETICA en la ámbito de sanitario y por lo tanto en las distintas organizaciones ya sean publicas o privadas que desarrollen la actividad sanitaria es necesario que;
  • Los criterios de eficiencia y equidad no solo estén presenten a nivel teórico, las organizaciones en el momento de tomar una decisión y tenerlos en cuenta en su toma de decisiones, deberán de asumir las consecuencias de las decisiones tomadas en base a dichos criterios, por lo que estamos de hablando de “Responsabilidad”.
  • Debemos de tener en cuenta en la toma de decisiones el fin de las organizaciones sanitarias, que es la prestación de la actividad sanitaria teniendo en cuenta en el desarrollo de la actividad tanto a los usuarios / pacientes teniendo en cuenta las necesidades y demanda de los mismos como a los profesionales (sanitarios y no sanitarios) que desarrollan dicha actividad cumpliendo con los valores de eficiencia y equidad.
A nivel teórico la aplicación de los valores de equidad y eficiencia en desarrollo de la actividad sanitaria nos puede parecer una tarea fácil pero realmente existen conflictos  que si resultan complejos como puede ser:
·    La decisión de los médicos en el momento de la prescripción. ¿qué criterio prevalece?. En este punto, en concreto, hacemos referencia comité de Bioética de Andalucía, que si se ha pronunciado sobre la ética (toma de decisiones) en la prescripción, y se deberían de tener en cuenta:
    • Principio de No‐Maleficencia, que obliga al profesional médico a prescribir sólo 
    • aquellos medicamentos que, en base a la evidencia científica disponible y de calidad contrastada: - Estén indicados en esa situación clínica - Hayan demostrado efectividad suficiente - Sean seguros - Tengan el mejor balance riesgo / beneficio posible para el paciente
    • Principio de Justicia, que obliga al profesional médico a: - Prescribir aquel medicamento que, a igual efectividad terapéutica que otro u otros en la indicación clínica correspondiente, sea el económicamente menos costoso. - Evitar cualquier tipo de discriminación en el acceso a los medicamentos por razones de edad, sexo u orientación sexual, lugar de residencia, situación económica, social, etc.
    • Principio de Autonomía, que obliga al profesional médico a: - Proporcionar al paciente información adecuada en cantidad y calidad acerca del medicamento que el profesional quiere prescribir y de las posibles alternativas existentes, bien en relación con el principio activo o bien en relación con la forma de administración. - De entre los medicamentos que el profesional estime indicados y justos, aceptar que el paciente elija el que crea mejor para él en función de sus propios valores, opiniones o creencias.
    • Principio de Beneficencia, que obliga al profesional médico a: - Ofrecer al paciente aquellos medicamentos que a su juicio profesional puedan proporcionarle el mayor beneficio en función de su valoración general del paciente, su contexto clínico y los valores, opiniones o creencias que éste manifiesta.
  • Decisiones destinadas a una reducción de los costes que poner al menos en interrogación la calidad de la prestación sanitaria
Finalmente podemos afirmar, que aún cuando existen comités de ética que nos ayudan en la toma de decisiones y que no resulta fácil su aplicación en el desarrollo de la actividad.  Podemos afirmar que es necesaria e imprescindible pues nos permite actuar de la misma forma compartiendo una serie de valores, y esta misma forma de actuar minora los posibles conflictos y aumenta la implicación de todos y cada uno de los profesionales de las organizaciones sanitarias. De aquí, que sea necesaria e imprescindible aunque destacamos que es complejo que sea compartida por todos.


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